Lo primero que llegó a ocurrir fue el hackeo mediático a la conocida página de contactos Ashley Madison, la cual llegó incluso a ser fruto de un suicio debido al enorme escándalo que generó en los medios.

Posteriormente, apenas un año después (2016), le tocó el turno a Adult Friend Finder, otra reconocida página de citas la cual reconoció públicamente que sufrío el colosal robo de los datos de más de 400 millones de usuarios activos.

Todo esto ha dejado una cosa más que en clara: las apps de citas son un blanco típico para los hackers informáticos.

Sin embargo, cabe preguntarse la razón. Y es que no se trata de sitios que posean una seguridad informática mediocre, de hecho, es más bien un desafío vulnerarla.

Pues sucede que esto ocurre debido a que este tipo de sitios cuenta con una información especialmente valiosa, ya que son muchos los compradores que estarían dispuestos a pagar una suma considerable por recibir un número tan alto de correos electrónicos y contraseñas.

De igual forma, puede servir como un canal de chantaje para aquellos usuarios que son especialmente meticulosos con su privacidad, quizá porque tienen pareja, están casados o cualquier otra condición similar.

En cualquier caso, los usuarios que no quieren que salgan a la luz pública sus aventuras, gustos sexuales, affaires, entre otros temas delicados, son especialmente vulnerables en cuanto a su información en internet.

Ahora bien, si establecemos una comparación con los casos ya mencionados, el caso que ha ocurrido pierde un poco de peso. No obstante, eso no significa que el robo de datos de 42,5 millones de usuarios no sea un tema sin importancia.

Para entrar en detalles, las apps para ligar que se vieron afectadas por el error de seguridad en sus bases de datos han sido Christianfinder, Cougardating, Friends with benefits (Fwbs), TS y Migler. Todas páginas especialmente populares en Estados Unidos.

Entre los millones de datos perdidos se encuentran las direcciones ip de los teléfonos, nombres reales, geolocalización de los teléfenos inteligentes y la edad de los usuarios afectados.

De acuerdo a lo expresado por el investigador Jeremiah Fowler, el 25 de mayo del presente año se logró encontrar una base de datos china que no poseía contraseña en ninguna de sus múltiples carpetas.

Lo curioso del caso es que de acuerdo a los nombres de las carpetas, estas parecían contener información de usuarios de apps de citas provenientes de Norteamérica, según lo analizado por la IP del servidor.